viernes, 7 de noviembre de 2014

Algunas evidencias de que hemos nacido para correr

El ser humano ha nacido para correr. Hemos evolucionado para ello como ningún otro animal de la Tierra. Hay muchos mamíferos que corren más rápido que nosotros, pero no consiguen aguantar ese ritmo durante mucho tiempo.  Sin embargo el hombre, aunque corre más despacio, puede aguantarlo durante mucho tiempo. Ese era el arma de nuestros antepasados, la resistencia.

Gracias a ello y a su inteligencia para seguir los rastros, conseguían cazar a sus presas. Perseguían al animal en cuestión hasta agotarlo, hasta que caían literalmente muertos. A esa modalidad de caza, ya casi inexistente en el planeta, se le denomina "caza por persistencia".

el hombre, aunque corre más despacio, puede aguantarlo durante mucho tiempo

La máxima velocidad que puede alcanzar un ser humano es el de un ritmo de 1:40 min/km pero no puede mantenerla durante mucho tiempo, poco más de 10 segundos. En carreras de fondo y medio fondo los ritmos de los corredores de élite pueden variar entre los 4:10 min/km y los 2:33 min/km. Sin embargo, un perro por ejemplo, puede mantener un ritmo de 2:08 min/km durante 10 ó 15 minutos. Es un ritmo bastante alto para un ser humano, pero el animal es incapaz de mantenerlo durante mucho tiempo. Los caballos pueden cubrir 10 km a un ritmo de 1:52 min/km, otro ritmo inalcanzable para nosotros. En definitiva, los mamíferos terrestres comparables en masa al ser humano son mucho más rápidos en las distancias cortas, pero no aguantan mucho. Nosotros somos mejores en las grandes distancias y ese fue nuestro arma en el pasado.

¿Por qué el ser humano es el único animal capaz de aguantar tanto tiempo corriendo? Una de las claves de que seamos mejores radica en la bipedestación. Es una gran ventaja usar solo dos extremidades en lugar de cuatro. Otra clave es nuestro sistema de termoregulación. El resto de mamíferos no pueden aguantar mucho tiempo corriendo porque carecen de un buen sistema y sufren "golpes de calor", hasta llegar incluso a la muerte. Los seres humanos tenemos mejores mecanismos para regular la temperatura corporal, como por ejemplo la sudoración. Además, contamos con la posibilidad de llevar en la mano un bote de agua para la recuperación de los líquidos perdidos.

También nuestro cuerpo tiene algunas peculiaridades de sugieren que la naturaleza nos ha diseñado para correr. Por ejemplo nuestro cuello. Más concretamente el ligamento nucal. Lo tienen algunos animales, como el perro y el caballo. El cerdo por ejemplo no, pero el ser humano sí. Este ligamento solo útil para estabilizar la cabeza del animal cuando está corriendo de prisa; así que si uno es un caminante, como el cerdo, no le hace falta.

nuestro cuerpo tiene algunas peculiaridades de sugieren que la naturaleza nos ha diseñado para correr

Ninguna otra criatura tiene un cuello como el nuestro, afirma el profesor Daniel E. Lieberman. Además añade: “La cabeza y los brazos trabajan conjuntamente para evitar que nos doblemos y bamboleemos a media zancada […] Los brazos, a su vez, trabajan también como contrapeso para mantener la cabeza alineada […] Es así como los bípedos solucionaron el problema de cómo estabilizar la cabeza con un cuello móvil. Es otro de los rasgos de la evolución humana que sólo tiene sentido en lo que a correr respecta”

Por ello, podemos decir que el hombre ha nacido para correr, como bien divulga el famoso libro de Chris McDougall y sostiene el profesor Daniel E. Lieberman.

Referencias:
"Nacidos para correr" - Chris McDougall 

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