miércoles, 26 de noviembre de 2014

Cómo hacer que nuestra vida dure más (o lo parezca)

Nunca sabes donde puedes encontrar la inspiración. ¿Qué será aquello que haga saltar la chispa que cree nuevos caminos en tu cerebro y te lleve a una idea inesperada? El presente artículo surgió a raíz de un tuit de Ivan Entusiasmado. En él comentaba que si la vida era un partido de fútbol, el ya se encontraba en el descanso. Esto me hizo reflexionar y pensar en como percibimos el tiempo.




Imagen de Flickr
La manera en como lo percibimos depende de muchos factores: la edad, temperatura, estrés, atención, etc... Todo ello hace que a veces sintamos que el tiempo se dilata y otras se contrae respecto al tiempo objetivo.

Por ejemplo, cuando realizamos una actividad aburrida sentimos que pasa el tiempo lentamente (se dilata), mientras que si estamos haciendo una actividad interesante y absorbente notaremos que el tiempo pasa rápidamente. Cuantas veces hemos dicho esa frase de "¡Se me ha pasado volando!" Ocurre lo contrario cuando recibimos estímulos novedosos. En este caso tenemos la sensación de que el tiempo pasa más lentamente, que se ralentiza. Por contra, cuando vivimos una experiencia pobre en estímulos novedosos, el tiempo parece pasar más rápidamente. Te sonara también esa expresión de "¡Qué rápido se pasan las semanas!" Eso es señal de que estamos sumidos en la rutina y todos los días hacemos prácticamente lo mismo.

Cuando vivimos una experiencia pobre en estímulos novedosos, el tiempo parece pasar más rápidamente

Otras veces recordamos hechos recientes como más antiguos, y a la inversa, hechos antiguos como más recientes.  Tendemos a sobreestimar el tiempo en el que ocurrieron eventos recientes y a subestimar los que ocurrieron en un pasado lejano. Esto se acentúa mucho más cuando sufrimos un peligro de muerte. Subestimamos el pasado lejano hasta el extremo, trayéndolo incluso al presente (”Toda su vida paso como una pelicula”).

La edad es otro factor que distorsiona nuestra percepción del paso del tiempo.

La edad es otro factor que distorsiona nuestra percepción del paso del tiempo. La contracción del tiempo subjetivo es directamente proporcional a nuestro tiempo vivido. Cuando eramos niños los veranos nos parecían eternos. Ahora ya mayores notamos que pasan mucho más rápido. Cada vez sentimos que los años se pasan más rápido porque cada vez llevamos mas tiempo vivido, y un año respecto del total cada vez ocupa un porcentaje menor.

A la vista de esto ¿qué podemos hacer para dilatar nuestro tiempo subjetivo? Hacer cosas aburridas no parece buena opción. Como hemos visto antes, el truco es romper con la monotonía y llenar nuestros días de nuevos estímulos. Con ello conseguiremos que la segunda parte del partido de fútbol de nuestra vida parezca durar 80 minutos en lugar de 45.

He preparado una pequeña aplicación para que seamos conscientes del tiempo que llevamos vivido y de lo que nos queda (suponiendo una esperanza de vida de 80 años). Cada cuadrado representa un mes y cada línea un año. Tan solo tienes que introducir tu fecha de nacimiento y verás gráficamente en que parte del partido te encuentras.

¡Hasta la próxima!


Naci el dia:


2 comentarios:

  1. Pues era optimista. Estoy en el 51. Jajaja. Muy bueno el post, amigo.

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  2. Minuto 9? no se si sera bueno o malo jeje. Un saludico.

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