miércoles, 12 de noviembre de 2014

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

Procrastinación, menuda palabra rara. ¿Y si la buscamos en el diccionario? Bueno, ahora no tengo uno a mano, luego la busco, después de ordenar el armario… Que por cierto, ya es muy tarde. Mejor lo dejo para mañana a primera hora.”

Foto de https://www.flickr.com/photos/juanjaen/
Te suena algo esa situación. Justamente eso es procrastinar: postergar algo que debemos atender por algún motivo. Es decir, dejar para luego sistemáticamente ciertas cosas. Todos sufrimos en mayor o menor medida este mal hábito, pero ¿por qué lo hacemos?

La procrastinación se debe principalmente a la falta de motivación, determinada por estos cuatro factores:

Expectativa: “Lo que voy a hacer no lo he hecho nunca. Quizá no sepa hacerlo, así que mejor no lo hago”

Valoración: “Lo que tengo que hacer es un rollo. Prefiero hacer otra cosa”

Impulsividad: “¡Me pongo a hacerlo ahora mismo! Pero espera, ¿esto como se hace? A ver… Puff.. No se, no se..”

Demora de la satisfacción: “Esto nunca se acaba…”

Estos cuatro factores suelen determinar la motivación. Es bueno tener mucha expectativa ante una tarea y valorarla mucho, así como no ser excesivamente impulsivo y saber que la tarea tendrá una duración corta y finita. Otros factores que también influyen en la motivación son la falta de un método a la hora de hacer las cosas y el desconocimiento sobre como hacer la tarea.

Por lo tanto , para luchar contra la procrastinación es importante contar con un buen método de trabajo. Es necesario organizar los tiempos y las herramientas de trabajo. Por ejemplo, para lo primero puedes utilizar la técnica pomodoro. También es muy importante planificar las tareas y priorizarlas. En la noche de antes puedes anotar en una libreta las tareas que tienes pendientes. Junto al lado de cada una señalarás aquellas a las que les darás más prioridad. Puedes usar el método ABCD, que no es más que asignar la letra “A” a las tareas más prioritarias, la “B” a las siguientes, etc.. Y por último elegir aquellas las tres tareas más importantes. Aquellas con las que te pondrás a trabajar y que deberías tener sí o sí terminadas para ese día. Ya metidos en harina, puedes usar la técnica pomodoro para organizar el tiempo y luchar contra el factor de la demora de la satisfacción. 

Todas estas técnicas y métodos te ayudarán a luchar contra la procrastinación. Al menos a mi me dan resultado.

¡Hasta la próxima!


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